El cine inmóvil
¿Quiénes tienen la razón, los millones de personas que en el vasto mundo afirmarían sin dudar que el cine y la televisión son imágenes en movimiento, o los pocos miles de ingenieros y filósofos que ante tal afirmación esbozarían una sonrisita conmiserativa y explicarían que sólo existen las imágenes fijas y que “la imagen en movimiento” no es más que una ilusión?
Es verdad que los ingenieros y los filósofos no mienten porque “la imagen en movimiento” no es más que la sucesión de numerosas imágenes quietas. Cuando pasan a la velocidad adecuada, nuestro cerebro, gracias a una dichosa imperfección hace que las veamos continuas y en movimiento.
Cuando se permite aflojar los sólidos lazos que lo atan al cotidiano mundo, el filósofo talareño Rogelio Llanos suele decir : “entre la realidad y la ficción… prefiero la ficción”.
Comparto con él la opinión de que la estofa de la que está fabricada la inquietante realidad es la ilusión.
29.6.03
28.6.03
Conspiración
En el Perú, el prestigio de César Vallejo es reconocido públicamente por la comunidad literaria, sin embargo actualmente los poetas peruanos (1) confabulan y socaban la imagen pública del poeta.
Para perennizar su sentimiento del mundo, de la vida y del amor, Vallejo usó el recurso de la poesía. Para el propósito (aparentemente banal) de perennizar su imagen civil, usó la fotografía.
Hace 80 años no existían las instantáneas tal como se conocen hoy debido a que la tecnología de entonces sólo permitía tiempos de exposición relativamente largos. Por lo tanto la POSE tenía una trascendencia probablemente superior a la actual. Las personas con sentido de la trascendencia (justificado o no) tenían que estudiar sesudamente la manera exacta en que enfrentarían esta precaria especie de inmortalidad, la fotografía.
Confieso que no he visto un repertorio muy vasto de fotografías de Vallejo, pero el tiempo siempre hace un donoso escrutinio de todas las fotos, retratos o efigies que pueda haber dejado un ser humano, y quema todas y sólo guarda una.
La foto de Vallejo es Una y la mayoría de los peruanos alfabetos la conocemos. Aparece elegante, enjoyado, hierático, probablemente místico.
Hay imágenes que son equívocas. La de Vallejo no lo es porque puede obtener respaldo en la lectura de su poesía, así que quien haya visto su fotografía no puede concebir la posibilidad de que el poeta haya sido un hedonista. No se le puede atribuir más que las módicas posibilidades de disfrute de un asceta.
Se podría suponer que, puesto que Vallejo sigue siendo figura (2) muy principal, y unánimemente reconocida entre los poetas peruanos, su influencia se hiciera evidente mediante contingentes de poetas avallejados.
Esto ocurrió alguna vez en los 50 y el poeta Neruda, se quejó de que “los que alguna vez nerudearon, hoy vallejan”. Ahora, estaría complacido en comprobar que en el Perú los poetas han vuelto a nerudear, esto es, en el sentido de su adscripción a los contingentes de los poetas epicúreos, dispuestos a confeccionar bellos poemas siempre que gocen de una generosa sinecura y que sea entre una opípara cena y una excitante sesión amorosa.
Esta nueva militancia de los poetas peruanos, se ha hecho tan notoria en los últimos tiempos, hasta el punto de que algunos de ellos se han vuelto teóricos de la gastronomía y lideran y difunden la especie de que en el Perú tenemos la mejor cocina del mundo. De ahí a abjurar de Vallejo, no hay mucho.
-------------------------------------
1) Los poetas contemporáneos y la mayoría de los militantes de la izquierda en el Perú proceden o residen en los mismos barrios. Generalmente en algún momento de sus vidas, los izquierdistas han querido ser poetas y viceversa. Afortunadamente, no han logrado sus propósitos
2) Confieso que quise y me arrepentí de usar “emblemático”, palabra martirizada por los periodistas
Para perennizar su sentimiento del mundo, de la vida y del amor, Vallejo usó el recurso de la poesía. Para el propósito (aparentemente banal) de perennizar su imagen civil, usó la fotografía.
Hace 80 años no existían las instantáneas tal como se conocen hoy debido a que la tecnología de entonces sólo permitía tiempos de exposición relativamente largos. Por lo tanto la POSE tenía una trascendencia probablemente superior a la actual. Las personas con sentido de la trascendencia (justificado o no) tenían que estudiar sesudamente la manera exacta en que enfrentarían esta precaria especie de inmortalidad, la fotografía.
Confieso que no he visto un repertorio muy vasto de fotografías de Vallejo, pero el tiempo siempre hace un donoso escrutinio de todas las fotos, retratos o efigies que pueda haber dejado un ser humano, y quema todas y sólo guarda una.
La foto de Vallejo es Una y la mayoría de los peruanos alfabetos la conocemos. Aparece elegante, enjoyado, hierático, probablemente místico.
Hay imágenes que son equívocas. La de Vallejo no lo es porque puede obtener respaldo en la lectura de su poesía, así que quien haya visto su fotografía no puede concebir la posibilidad de que el poeta haya sido un hedonista. No se le puede atribuir más que las módicas posibilidades de disfrute de un asceta.
Se podría suponer que, puesto que Vallejo sigue siendo figura (2) muy principal, y unánimemente reconocida entre los poetas peruanos, su influencia se hiciera evidente mediante contingentes de poetas avallejados.
Esto ocurrió alguna vez en los 50 y el poeta Neruda, se quejó de que “los que alguna vez nerudearon, hoy vallejan”. Ahora, estaría complacido en comprobar que en el Perú los poetas han vuelto a nerudear, esto es, en el sentido de su adscripción a los contingentes de los poetas epicúreos, dispuestos a confeccionar bellos poemas siempre que gocen de una generosa sinecura y que sea entre una opípara cena y una excitante sesión amorosa.
Esta nueva militancia de los poetas peruanos, se ha hecho tan notoria en los últimos tiempos, hasta el punto de que algunos de ellos se han vuelto teóricos de la gastronomía y lideran y difunden la especie de que en el Perú tenemos la mejor cocina del mundo. De ahí a abjurar de Vallejo, no hay mucho.
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1) Los poetas contemporáneos y la mayoría de los militantes de la izquierda en el Perú proceden o residen en los mismos barrios. Generalmente en algún momento de sus vidas, los izquierdistas han querido ser poetas y viceversa. Afortunadamente, no han logrado sus propósitos
2) Confieso que quise y me arrepentí de usar “emblemático”, palabra martirizada por los periodistas
9.6.03
En el siglo XVI Descartes postuló que la residencia del alma estaba al centro de la cabeza, ese es el probable origen de nuestra opinión actual. Pero en la antigüedad clásica y en el medievo los hombres creían que la sede del alma era el corazón.
Por este presunto error la antigua palabra “re-cordar” procedente del latín, tiene el sentido de “devolver al corazón” lo que antes estuvo ahí.
El cineasta Luis Buñuel en sus memorias se refiere a la amnesia que su madre padeció al final de su vida en la más rigurosa de sus variedades (que impide recordar hasta lo ocurrido en el instante inmediatamente precedente). La vida de la buena mujer era una versión poco envidiable de ese eterno presente que tanto fascina a filósofos, teólogos y poetas.
Acaso al otro extremo, a un personaje inventado por Borges, le estaba vedado el olvido. Y estaba condenado a la convivencia con la suma total de sus recuerdos, masivos y simultáneos hasta el vértigo. Absurdamente, el personaje pugnaba por disminuir al mínimo la producción de nuevos recuerdos, para no añadir a su desmesurado bagaje.
Los “famas” de Cortazar coleccionan sus recuerdos en frasquitos que ordenan primorosamente en anaqueles con cartelitos clasificatorios que dicen cosas como “caluroso verano del 79” o “baile de despedida de la promoción del 92”. Los “cronopios” por el contrario los tienen sus recuerdos desordenados en el lugar menos adecuado.
En el corazón o en la cabeza, en mi caso personal, los recuerdos se apilan a un paso razonable y se encienden y apagan aleatoriamente como luciérnagas a la hora del ocaso algunas veces, y otras menos felices, como delgadas llamaradas a pleno sol. Así está bien y así me agrada que sea.
Pero me asustan los rituales de evocación obligatoria y pública. Por ejemplo las reuniones de antiguos amigos que se vuelven a encontrar después de tiempo, y donde es inevitable y hasta obligatorio acordarse de todo lo posible, corrigiendo, mejorando, o hasta inventando recuerdos mas decorosos.
Esta fobia es, al parecer, es una grave irregularidad en mi personalidad. Creo que me expone demasiado, pero seria inútil que intentara ocultarla. Y pueda que esta confesión eche demasiada luz sobre mi historia personal (nada que ver), y que mis amigos con tendencia a la práctica ilegal de la sicología, me agobien con sus interpretaciones.
Pero ya esta dicho. El hecho es que el viernes pasado fui invitado a la casa de Bea (para decir la verdad, no fue ella la que me invito, sino un buen amigo mío, cuya vocación por la vida social admiro y envidio). Yo sabia que la reunión también iba a marcar el reencuentro de un famoso trío de voces femeninas que por los años 80 conmovieron el ambiente canoro de la Universidad Católica. Pero lo verdaderamente terrorífico del caso es que no tenía dudas acerca de qué especie de música “tendríamos” que cantar: horror de horrores, la especie llamada “música latinoamericana” de los 70.
La que en estos días se denomina “música latinoamericana” es casi exclusivamente música boliviana. Se baila con coreografías demasiado cuidadas y sus letras adolescen de una lírica recargada y dulzona. La de entonces –la de los 70– era un curioso híbrido chileno-argentino-boliviano, su inspiración y temática eran fervorosamente políticas y su discurso decididamente telúrico o cósmico, según se quiera ver.
Con el transcurso del tiempo, la interpretación de esta música se ha ido reduciendo a ambientes de mayor intimidad política, de comunidad generacional y se ha asociado a la ingesta de considerables cantidades de bebidas alcohólicas.
En las reuniones sociales de círculos feminista, por ejemplo, he logrado percibir algunas etapas que se repiten con regularidad. En algún momento las participantes tendrán que hablar de los viajes que han realizado en este año. A lo más, el año pasado. Qué lugares del mundo y qué lujosos hoteles conocieron. A los que no viajamos muy seguido ya no nos provoca para nada mencionar el viajecito que hicimos hace ya demasiados años, y tenemos que darnos maña para que la etapa del baile llegue cuanto antes. Pero inevitablemente llega un momento posterior en que las aguerridas feministas, ya bien entonadas, arracancan con la “música latinoamericana” y hasta pueda que terminen dando vivas a agrupaciones de izquierda que hace muchos años dejaron de existir.
Este, o uno parecido era el futuro que sabía que me esperaba cuando acepte ir a la casa de Bea. Pero no fue tan grave. Yo también canté (me sé bien todas las canciones). Toqué las maracas y un improvisado sucedáneo del cajón (aunque en realidad soy bongocero). Y fuimos tolerablemente felices.
Como en tantos otros casos, mi cabeza está en serias desavenencias con mi corazón.
Por este presunto error la antigua palabra “re-cordar” procedente del latín, tiene el sentido de “devolver al corazón” lo que antes estuvo ahí.
El cineasta Luis Buñuel en sus memorias se refiere a la amnesia que su madre padeció al final de su vida en la más rigurosa de sus variedades (que impide recordar hasta lo ocurrido en el instante inmediatamente precedente). La vida de la buena mujer era una versión poco envidiable de ese eterno presente que tanto fascina a filósofos, teólogos y poetas.
Acaso al otro extremo, a un personaje inventado por Borges, le estaba vedado el olvido. Y estaba condenado a la convivencia con la suma total de sus recuerdos, masivos y simultáneos hasta el vértigo. Absurdamente, el personaje pugnaba por disminuir al mínimo la producción de nuevos recuerdos, para no añadir a su desmesurado bagaje.
Los “famas” de Cortazar coleccionan sus recuerdos en frasquitos que ordenan primorosamente en anaqueles con cartelitos clasificatorios que dicen cosas como “caluroso verano del 79” o “baile de despedida de la promoción del 92”. Los “cronopios” por el contrario los tienen sus recuerdos desordenados en el lugar menos adecuado.
En el corazón o en la cabeza, en mi caso personal, los recuerdos se apilan a un paso razonable y se encienden y apagan aleatoriamente como luciérnagas a la hora del ocaso algunas veces, y otras menos felices, como delgadas llamaradas a pleno sol. Así está bien y así me agrada que sea.
Pero me asustan los rituales de evocación obligatoria y pública. Por ejemplo las reuniones de antiguos amigos que se vuelven a encontrar después de tiempo, y donde es inevitable y hasta obligatorio acordarse de todo lo posible, corrigiendo, mejorando, o hasta inventando recuerdos mas decorosos.
Esta fobia es, al parecer, es una grave irregularidad en mi personalidad. Creo que me expone demasiado, pero seria inútil que intentara ocultarla. Y pueda que esta confesión eche demasiada luz sobre mi historia personal (nada que ver), y que mis amigos con tendencia a la práctica ilegal de la sicología, me agobien con sus interpretaciones.
Pero ya esta dicho. El hecho es que el viernes pasado fui invitado a la casa de Bea (para decir la verdad, no fue ella la que me invito, sino un buen amigo mío, cuya vocación por la vida social admiro y envidio). Yo sabia que la reunión también iba a marcar el reencuentro de un famoso trío de voces femeninas que por los años 80 conmovieron el ambiente canoro de la Universidad Católica. Pero lo verdaderamente terrorífico del caso es que no tenía dudas acerca de qué especie de música “tendríamos” que cantar: horror de horrores, la especie llamada “música latinoamericana” de los 70.
La que en estos días se denomina “música latinoamericana” es casi exclusivamente música boliviana. Se baila con coreografías demasiado cuidadas y sus letras adolescen de una lírica recargada y dulzona. La de entonces –la de los 70– era un curioso híbrido chileno-argentino-boliviano, su inspiración y temática eran fervorosamente políticas y su discurso decididamente telúrico o cósmico, según se quiera ver.
Con el transcurso del tiempo, la interpretación de esta música se ha ido reduciendo a ambientes de mayor intimidad política, de comunidad generacional y se ha asociado a la ingesta de considerables cantidades de bebidas alcohólicas.
En las reuniones sociales de círculos feminista, por ejemplo, he logrado percibir algunas etapas que se repiten con regularidad. En algún momento las participantes tendrán que hablar de los viajes que han realizado en este año. A lo más, el año pasado. Qué lugares del mundo y qué lujosos hoteles conocieron. A los que no viajamos muy seguido ya no nos provoca para nada mencionar el viajecito que hicimos hace ya demasiados años, y tenemos que darnos maña para que la etapa del baile llegue cuanto antes. Pero inevitablemente llega un momento posterior en que las aguerridas feministas, ya bien entonadas, arracancan con la “música latinoamericana” y hasta pueda que terminen dando vivas a agrupaciones de izquierda que hace muchos años dejaron de existir.
Este, o uno parecido era el futuro que sabía que me esperaba cuando acepte ir a la casa de Bea. Pero no fue tan grave. Yo también canté (me sé bien todas las canciones). Toqué las maracas y un improvisado sucedáneo del cajón (aunque en realidad soy bongocero). Y fuimos tolerablemente felices.
Como en tantos otros casos, mi cabeza está en serias desavenencias con mi corazón.
29.5.03
MI GENTE !!!
He puesto un contador que me permite saber que desde su debut hace unos 10 dias, mi blog ha sido visitado unas 15 veces (de las cuales, debo confesar, unas 8 deben haber sido visitas de mi mismo por una necesidad muy primitiva de corroborar que mi weblog aun estaba ahí.)
Pero las otras 7, si son visitas de verdad.
Debere acostumbrarme a la idea de que ya tengo un publico, aunque muy chiquitito. Y estoy experimentando esta curiosa sensacion de “estar publicado” que debe ser un factor sicologico muy importante en todo este acontecimiento de los blogs.
Asi que esto me anima a no dejar de escribir. Al fin y al cabo, ahora me debo a mi publico!
He puesto un contador que me permite saber que desde su debut hace unos 10 dias, mi blog ha sido visitado unas 15 veces (de las cuales, debo confesar, unas 8 deben haber sido visitas de mi mismo por una necesidad muy primitiva de corroborar que mi weblog aun estaba ahí.)
Pero las otras 7, si son visitas de verdad.
Debere acostumbrarme a la idea de que ya tengo un publico, aunque muy chiquitito. Y estoy experimentando esta curiosa sensacion de “estar publicado” que debe ser un factor sicologico muy importante en todo este acontecimiento de los blogs.
Asi que esto me anima a no dejar de escribir. Al fin y al cabo, ahora me debo a mi publico!
24.5.03
¿A QUIEN NO LE GUSTA LA MUSICA?
Fui testigo silencioso de una disputa de opiniones sobre las canciones y la musica que ocurrio anoche.
D. sostenia con cierta ansiedad que a ella la conmueve la música como a cualquier persona, pero que cuando se trata de juzgar una canción, considera que la cosa primordial es la letra. V.y G. afirmaban que la musica es lo mas importante de las canciones y que cuando a uno le gusta una cancion, al menos al principio, lo primordial es la musica. El juicio de la letra viene despues, si acaso.
La segunda de las opiniones explica que a uno le puedan gustar las canciones en breton o en griego (aunque no entendamos un carajo de estas lenguas), y que haya canciones que nos gustan de toda la vida y que un dia descubrimos que tienen una letra francamente imposible.
De ahí en adelante nos siguen gustando como antes, pero muchas veces las ocultamos, y a veces las ponemos y las oimos tratando que nadie nos descubra. Asi, en secreto, las vamos queriendo mas.
Sepan que me manda amor
Que de tan dulce querella
A nadie de cuenta d’ella
Por que la sienta mayor… (Gutierre de Cetina, creo)
Escuchando la “Misa en Re” de Beethoven, hace algunos an~os, descubri sin que nadie me lo ensen~e, que la voz humana (latin, en este caso), diciendo palabras comprensibles o no, es un instrumento mas de la orquesta y probablemente el predilecto para los humanos oidos. Y creo que el entendimiento del significado de las palabras, si las hay en una cancion, solo puede an~adir y muy raras veces sustraer.
Tambien salio de la conversación de anoche que el aprecio por la musica es una terrible exigencia de nuestra cultura. Nadie esta dispuesto a confesar llanamente que NO LE GUSTA LA MUSICA. Por otro lado, y lo digo sin lograr sustraerme a la soberbia, es claro que hay personas negadas, no digo para la practica de la musica, sino para su apreciación. Personas que no pueden hacer diferencias y que tratan de pasar piola en el mundo prestandose las preferencias del projimo.
Yo supongo que estas personas se sienten mal porque se consideran minusvalidos. Es como haber nacido con una gran nariz pero sin la capacidad de oler.
Personalmente yo los acojo sin dudarlo en la humanidad. La completitud es una ilusion, y nuestra integridad incluye nuestras carencias.
Me gustaria conocer alguien que sepa y afirme con honestidad que NO LE GUSTA LA MUSICA.
D. sostenia con cierta ansiedad que a ella la conmueve la música como a cualquier persona, pero que cuando se trata de juzgar una canción, considera que la cosa primordial es la letra. V.y G. afirmaban que la musica es lo mas importante de las canciones y que cuando a uno le gusta una cancion, al menos al principio, lo primordial es la musica. El juicio de la letra viene despues, si acaso.
La segunda de las opiniones explica que a uno le puedan gustar las canciones en breton o en griego (aunque no entendamos un carajo de estas lenguas), y que haya canciones que nos gustan de toda la vida y que un dia descubrimos que tienen una letra francamente imposible.
De ahí en adelante nos siguen gustando como antes, pero muchas veces las ocultamos, y a veces las ponemos y las oimos tratando que nadie nos descubra. Asi, en secreto, las vamos queriendo mas.
Sepan que me manda amor
Que de tan dulce querella
A nadie de cuenta d’ella
Por que la sienta mayor… (Gutierre de Cetina, creo)
Escuchando la “Misa en Re” de Beethoven, hace algunos an~os, descubri sin que nadie me lo ensen~e, que la voz humana (latin, en este caso), diciendo palabras comprensibles o no, es un instrumento mas de la orquesta y probablemente el predilecto para los humanos oidos. Y creo que el entendimiento del significado de las palabras, si las hay en una cancion, solo puede an~adir y muy raras veces sustraer.
Tambien salio de la conversación de anoche que el aprecio por la musica es una terrible exigencia de nuestra cultura. Nadie esta dispuesto a confesar llanamente que NO LE GUSTA LA MUSICA. Por otro lado, y lo digo sin lograr sustraerme a la soberbia, es claro que hay personas negadas, no digo para la practica de la musica, sino para su apreciación. Personas que no pueden hacer diferencias y que tratan de pasar piola en el mundo prestandose las preferencias del projimo.
Yo supongo que estas personas se sienten mal porque se consideran minusvalidos. Es como haber nacido con una gran nariz pero sin la capacidad de oler.
Personalmente yo los acojo sin dudarlo en la humanidad. La completitud es una ilusion, y nuestra integridad incluye nuestras carencias.
Me gustaria conocer alguien que sepa y afirme con honestidad que NO LE GUSTA LA MUSICA.
22.5.03
Anoche he empezado mi descubrimiento personal del mundo, pequen~o todavia, de los bloggers peruanos. Me he alegrado de encontrarlos porque se me hacia dificil imaginar el mundo de los bloggers hablando de una cotidianidad diferente de la propia.
Algunos mongos pueden llenarse la boca hablando de la "aldea global", pero al final siempre se trata de nuestra pequen~a aldea real. Por lo menos hasta ahora me parece que los blogs funcionan mejor en el ambito de la provincia. He visitado algunos blogs espan~oles y su interes solo llega a discreto.
Cuando un naufrago lanza una botella al mar, su esperanza es que llegue a las riberas adecuadas.
Encontre que en la ciudad de Arequipa se publica un simpatico blog. Se llama "El Refugio" y se dedica a difundir su entusiasmo por Tolkien y, entre otras cosas, a compilar el catalogo de los bloggers peruanos.
Ahora debuto en poner algunos enlaces al costado, metiendo la cuchara cuidadosamente en el HTML.
La maravilla continua.
Algunos mongos pueden llenarse la boca hablando de la "aldea global", pero al final siempre se trata de nuestra pequen~a aldea real. Por lo menos hasta ahora me parece que los blogs funcionan mejor en el ambito de la provincia. He visitado algunos blogs espan~oles y su interes solo llega a discreto.
Cuando un naufrago lanza una botella al mar, su esperanza es que llegue a las riberas adecuadas.
Encontre que en la ciudad de Arequipa se publica un simpatico blog. Se llama "El Refugio" y se dedica a difundir su entusiasmo por Tolkien y, entre otras cosas, a compilar el catalogo de los bloggers peruanos.
Ahora debuto en poner algunos enlaces al costado, metiendo la cuchara cuidadosamente en el HTML.
La maravilla continua.
21.5.03
En busca de la biodiversidad
Marco R. es una persona de agobiante elocuencia. En apariencia es un hombre cultivado, aunque que su interes principal parece ser sofocar cualquier atisbo de silencio que sea capaz de detectar en cualquier lugar en que se halle.
Coincidimos ayer por casualidad en la casa de un amigo común. También estaba presente un famoso "danzante de tijeras".
Sin duda, este Marco tiene expectativas muy homogenizantes respecto a sus projimos ya que, aunque poco nos conocia ni a mi, ni al danzante, se puso a hablar repentinamente de una manera muy descalificadora -en realidad, ferozmente injuriosa-de los miembros del partido aprista, antiguo partido politico peruano que actualmente lidera la oposicion al gobierno.
Sucede que yo soy una persona APRISTA, asi que me parecio razonable ponerlo en su conocimiento ya que se trataba de insultos muy violentos. Sin duda era justo informarle que sus asperas expresiones me involucraban. Le dije que soy aprista, y el buen Marco R. rio de buena gana, penso que estaba bromeando y continuo insultando a "los apristas".
Tampoco estaba en sus calculos que el danzante de tijeras fuera un aprista (en realidad nunca supimos si lo era). El hecho es que, en principio, el suponia que en la casa del antiguo izquierdista donde nos encontrabamos no cabia la posibilidad de que se produjese "un aprista"; y en segundo lugar, poco le importaba que el danzante o yo pudieramos serlo.
Tengo que decir, sin embargo, que estoy convencido de que el tal Marco M. no tenia ninguna intencion en injuriarme y que no es especialmente estupido ni malvado.
Por lo tanto debe haber algo muy malo alrededor de todo esto.
Coincidimos ayer por casualidad en la casa de un amigo común. También estaba presente un famoso "danzante de tijeras".
Sin duda, este Marco tiene expectativas muy homogenizantes respecto a sus projimos ya que, aunque poco nos conocia ni a mi, ni al danzante, se puso a hablar repentinamente de una manera muy descalificadora -en realidad, ferozmente injuriosa-de los miembros del partido aprista, antiguo partido politico peruano que actualmente lidera la oposicion al gobierno.
Sucede que yo soy una persona APRISTA, asi que me parecio razonable ponerlo en su conocimiento ya que se trataba de insultos muy violentos. Sin duda era justo informarle que sus asperas expresiones me involucraban. Le dije que soy aprista, y el buen Marco R. rio de buena gana, penso que estaba bromeando y continuo insultando a "los apristas".
Tampoco estaba en sus calculos que el danzante de tijeras fuera un aprista (en realidad nunca supimos si lo era). El hecho es que, en principio, el suponia que en la casa del antiguo izquierdista donde nos encontrabamos no cabia la posibilidad de que se produjese "un aprista"; y en segundo lugar, poco le importaba que el danzante o yo pudieramos serlo.
Tengo que decir, sin embargo, que estoy convencido de que el tal Marco M. no tenia ninguna intencion en injuriarme y que no es especialmente estupido ni malvado.
Por lo tanto debe haber algo muy malo alrededor de todo esto.
19.5.03
Hola, hace unas semanas lei en el numero del aniversario 10 de WIRED sobre los blogs. Me llamo poderosamente la atencion que algo que yo habia imaginado posible (y deseable) hace algunos an~os cuando recien me hice usuario de internet, hubiera llegado a hacerse realidad y que se hubiera convertido en un comentado fenomeno en la red.
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